Escritor
Balneario narra el destino entrelazado de dos familias gallegas a finales del siglo XIX y principios del XX: la de un indiano y sus descendientes, empeñados en construir y mantener un balneario en la frontera con Portugal, y la de un campesino que lucha por abrirse camino, primero en Galicia y después en Cuba y Nueva York, buscando redención y prosperidad. Inspirada en hechos reales, la novela explora el ocaso de una clase social que perdió todo su esplendor tras la Guerra Civil y el retrato de la emigración a Nueva York de principios del siglo XX, marcada por el esfuerzo, las traiciones, los amores imposibles y el dolor y la culpa por el abandono.
Sí, es posible retirarse antes de los cuarenta (o cuando te dé la gana). No es sencillo, no nos engañemos: cuesta –como casi todo lo que merece la pena–, pero se puede. Cualquiera, salvo excepciones, puede. La fórmula: ahorrar sin sacrificios e invertir con cabeza. Justo lo contrario de lo que nos han enseñado. Por eso, si no tienes mucha idea de economía o finanzas, pero quieres dejar de trabajar por dinero y estás dispuesto a currártelo, este libro puede ayudarte.
Nena no estaba hecha para las tareas de la casa. “Ni yo, no te amuela”, se quejaba mi madre, “pero lo hago” y mi abuela le respondía: “a nadie le gusta, pero Nena no puede, no es como tú, ya sabes” y quizás era verdad, porque mi tía era especial. En un tiempo en el que los roles estaban asignados, el hombre aún traía el pan mientras la mujer mantenía la casa arreglada, mi tía era distinta y no se le podía exigir lo que no podía dar. Nadie lo exteriorizaba, pero asumían que con sus taras poco marido iba a encontrar, que mal iba a organizar una casa, unos niños, una vida en común, con una mano torcida y un pie débil, que las especiales se quedaban para vestir santos, o para mal vestirlos, porque con una sola mano y esa torpeza suya poco podía arreglarse. Para colmo, estaba siempre en las nubes, como alelada, en sus historias, como si la vida no fuera con ella, en el cine o leyendo o escribiendo o mirando al cielo durante horas, sin más. Mis tíos eran muy fuertes; mi madre y mi tía Tate eran recias, zamoranas; mi tía Nena era mi tía Nena, era la única que no había salido a mi abuela, no era minusválida pero era torpe, las diferencias físicas lastran, para qué engañarnos, y encima estaba lela. Pobre. Por eso, cuando todo se torció y la desgracia llegó a la Casa Grande, la tía Nena quedó desamparada. Esta es la historia de una mujer brava en su fragilidad, que emprende un viaje en búsqueda del amor y de la realización personal.
Mateo Diego Prada tiene un máster en Creación Literaria por la Universidad Internacional de Valencia (Grupo Planeta). Número 3 de su promoción. Es, además, licenciado en Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales por ICADE, MBA Ejecutivo por el Instituto de Empresa. Trabajó como auditor en Deloitte y como consultor estratégico en Accenture. Se dedica a tiempo completo a la escritura. Tiene 50 años, reside en Madrid, está casado y tiene dos hijos.